LA FUENTE DEL LAVADERO
Hace muchos, muchos años, en el
pueblo de Estadilla, había una fuente muy especial: la Fuente del Lavadero.
De la fuente salían doce caños, pero
no eran caños normales…eran doce cabezas de leones de piedra, por cuyas bocas
salía agua fresca y limpia sin parar.
Esa agua servía para regar las
huertas, dar de beber a los animales y llegar hasta el lavadero, donde los
vecinos lavaban la ropa y charlaban.
La fuente tenía tres grandes arcos de
piedra y llevaba allí desde hace muchísimo tiempo, cuidando al pueblo.
Gracias a sus leones de agua crecían
verduras, olivos y árboles, y Estadilla estaba lleno de vida.
Los niños jugaban cerca, escuchando
el sonido del agua de los leones, y los mayores cuidaban la fuente para que
nunca dejara de manar.
Y aún hoy, la Fuente del Lavadero
sigue allí, recordándonos que el agua es un tesoro y que hay que cuidar las
cosas bonitas que nos regala el pasado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario