JOSÉ MIRAND A ESPLUGA UN HÉROE Y PRISIONERO DE ANNUAL El “fruto de la casualidad” aparece de nuevo en el grupo de Historia de Estadilla de la sociedad L ´Aurora. Cuando el día 3 de marzo del año 2023, al escribir en el grupo de WhatsApp una efeméride determinada de Estadilla, Lina Obis comento que ese mismo día del año 1923, nació su padre, y que ese mismo día Estadilla se ponía sus mejores galas (banderas, flores, la mejor orquesta de música...) y todo ello no por nacimiento de su padre sino para recibir al soldado Jose Miranda Esplugas que venía de Servicio Militar y que estuvo dado por muerto muchísimo tiempo. Como militar, quise buscar la historia y saber que le paso realmente a Jose Miranda “ El morero ”. Y como no, recuperar esa historia después de 100 años, que mejor momento. Como he dicho al comienzo todo fue “fruto de la casualidad”. Buscar algún detalle de “ Jose Miranda ” no fue nada fácil. Lo primero que hicimos fue buscar en la hemeroteca de la prensa nacio...
85 AÑOS DE LA INAUGURACIÓN DEL CAMPO DE FUTBOL. El periódico “La Nueva España” publicó el día 15 de junio de 1940 el siguiente articulo sobre la inauguración del campo de Futbol de Estadilla: *** El día 9 de Junio tuvo lugar en esta localidad la Inauguración del campo de deportes, celebrándose un partido de fútbol entre el C. D. La Puebla de Castro y el F.C. Estadilla. Aunque el tiempo se mostró algo contrario antes de comenzar el partido, éste se celebró a pesar del mal estado del terreno. Al acto asistieron todas las autoridades civiles, militares, políticas y eclesiásticas de la localidad, acompañada del público estadillano, que acudió en masa a presenciar tan magno acontecimiento deportivo. Antes de comenzar el partido se procedió a la bendición de l campo por el párroco de esta villa, mosén Miguel Urrea, acompañado del señor comandante del puesto de la guardia civil don Primo Gómez y demás autoridades. Acto continuo Acto continuo principia el partido h...
Recuerdos del campanario LAS AGUEDAS Y EL CAMPANARIO Hace muchos años, en aquel pueblo, existía una tradición muy especial por Santa Águeda. Las mujeres que iban a cobrar por las casas eran valientes: subían al campanario a tocar las campanas, mientras las niñas del colegio las miraban fascinadas desde abajo. Cuando las niñas salían de clase, corrían directas al campanario, porque sabían que allí estaban las mujeres tocando la campana de los mortijuelos. Esa campana, la más antigua y pesada, se hacía sonar tirando de una cuerda, y con paciencia, las mujeres dejaban que ellas también la tocaran. Era un honor, y al mismo tiempo, un pequeño desafío. Una niña de unos once o doce años recuerda la primera vez que subió al campanario con sus amigas. El corazón le latía con fuerza: el último tramo de escaleras era de madera y estaba muy deteriorado. Mirar hacia abajo suponía un verdadero reto, y el miedo se...
Un gran trabajo de investigación y divulgación. Felicidades.
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