Los dibujos de la Guerra Civil Española:
infancia, exilio y memoria recuperada
Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), miles de niños fueron evacuados para alejarlos del frente, de los bombardeos y de la dureza cotidiana del conflicto. Muchos fueron trasladados a colonias escolares en zonas republicanas o incluso al sur de Francia. En estos espacios no solo recibieron refugio y educación, sino que participaron en iniciativas pedagógicas impulsadas tanto por instituciones republicanas como por organizaciones internacionales de carácter humanitario.
De ese contexto surgió una colección extraordinaria de dibujos infantiles que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un testimonio único de cómo vivieron la guerra los más pequeños.
Un proyecto educativo que acabó siendo archivo histórico
Tal como recoge Columbia University Libraries, estos dibujos fueron recopilados por la Junta de Educación Española y el Instituto Carnegie de España dentro de un esfuerzo coordinado en plena guerra. A comienzos de 1938, una gran parte de ellos fue reunida por Joseph A. Weissberger y enviada a Estados Unidos para apoyar la labor de la Asociación Española para el Bienestar de la Infancia y del American Friends Service Committee.
El objetivo era doble: por un lado, dar a conocer en Estados Unidos la situación de la infancia española; por otro, recaudar fondos para sostener las colonias y facilitar nuevas evacuaciones. Dentro de esta campaña, el American Friends Service Committee publicó una selección de sesenta dibujos en el libro ¡Y todavía dibujan!, prologado por Aldous Huxley, que se vendía por un dólar con fines solidarios.
Hoy se conservan más de 850 dibujos distribuidos en distintas colecciones:
- 609 en la Universidad de California en San Diego (Southworth Collection, Mandeville Special Collections)
- 17 en Harvard University
- Entre 15 y 20 en la sede del American Friends Service Committee en Filadelfia
- 153 en la Universidad de Columbia, procedentes del legado de Martin Vogel
(Columbia University Libraries. Children Draw the War Exhibition: https://exhibitions.library.columbia.edu/exhibits/show/children/collection)
Estos materiales permanecieron prácticamente olvidados hasta 1977, cuando el profesor George Collins los redescubrió en el Departamento de Historia del Arte de Columbia y los trasladó a la Biblioteca Avery, donde actualmente se conservan.
El hallazgo de los dibujos de la colonia de Estadilla
Dentro de este amplio conjunto, la historia concreta de cuatro dibujos procedentes de la colonia de Estadilla (Huesca) salió a la luz gracias al trabajo de Enrique Satué Oliván. En su artículo Las vueltas que dio el dibujo (2019), publicado en el espacio Magisterio y Memoria, reconstruye el recorrido de estas obras.
Satué ya había investigado esta colonia en su libro Los niños del frente (2003). Años más tarde, en 2006, el escritor Julio Llamazares le comunicó que había visto en Moscú una exposición organizada por el Instituto Cervantes donde aparecían dibujos de dicha colonia. Tras recibir el catálogo, Satué reconoció los nombres de tres de los niños autores —Pilar Muro Salvador, Ramón Luis Franco y Asunción Acín— además de un cuarto dibujo sin firma.
A partir de ese momento comenzó una labor de reencuentro: logró contactar con Pilar Muro en Gavín y localizar a Ramón Luis Franco en Tarrasa. El dibujo de Asunción Acín, ya fallecida, fue entregado a su familia en Sabiñánigo.
La colonia de Estadilla: cuidado, disciplina y supervivencia
La colonia de Estadilla se puso en marcha en marzo de 1937 en una casa solariega conocida como la del Barón de la Minglana. Acogió a unos cincuenta niños, en su mayoría procedentes de Yésero, que poco antes habían sido testigos de la ejecución de un soldado republicano.
La dirección estuvo a cargo de Pepita Facerías, una joven maestra de Benabarre con experiencia en Marruecos, apoyada por maestros locales, personal sanitario y la llamada Junta pro colonias.
El centro funcionó hasta marzo de 1938. Ante el avance del frente, los niños fueron evacuados hacia la zona de Tarrasa en un viaje marcado por los bombardeos en Lérida. En febrero de 1939 cruzaron la frontera por Puigcerdá hacia Francia, donde fueron dispersados entre distintas localidades y familias de acogida.
Según recordaría años después la propia Facerías, uno de los principales problemas era la salud: brotes de sarna y piojos obligaban a mantener estrictas rutinas de higiene, cortes de pelo frecuentes y tratamientos elaborados por el farmacéutico local.
Dibujar la vida cotidiana en medio de la guerra
Los cuatro dibujos identificados comparten un mismo encabezado, probablemente sugerido por las autoridades educativas: “La vida en la colonia”. Sus subtítulos, escritos por los propios niños, revelan escenas cotidianas marcadas por la higiene y el cuidado:
- “Nenas en el cuarto de aseo” – Pilar Muro, 10 años
- “Niños peinándose en el cuarto de aseo” – Ramón Luis, 11 años
- “Yciéndole compañía a una niña que está enferma” – Asunción Acín, 9 años
- Un cuarto dibujo anónimo sobre la lectura en el jardín
Las escenas muestran interiores detallados —bañeras, lavabos, utensilios de limpieza— y situaciones de cuidado colectivo. Más allá de su valor artístico, reflejan el esfuerzo educativo por imponer hábitos de higiene en un contexto marcado por la precariedad y el desplazamiento.
Un legado de la mirada infantil
Durante décadas, estos dibujos permanecieron dispersos entre archivos universitarios y colecciones privadas. Hoy constituyen un testimonio histórico de enorme valor: la visión de los niños sobre una guerra que no eligieron, pero que marcó profundamente sus vidas.
El trabajo de investigadores como Enrique Satué permite no solo reconstruir el recorrido de estas imágenes, sino también devolverles su dimensión humana. Detrás de cada dibujo hay nombres, trayectorias, experiencias compartidas y una forma de resistencia silenciosa: la capacidad de la infancia para seguir creando, incluso en medio de la guerra.
COMO VEMOS LOS DIBUJOS
Lo que se ve en esta primera escena:
Un espacio interior amplio, dividido en dos zonas, como si fueran habitaciones comunicadas.
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En la parte central:
- Una cama con una niña acostada, que parece ser la enferma.
- Al lado hay una figura adulta (probablemente una cuidadora o maestra).
- Un objeto que podría ser una estufa o recipiente, quizás relacionado con cuidados o higiene.
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A la izquierda:
- Un niño sentado leyendo, lo que sugiere un ambiente tranquilo.
- Otros niños de pie, observando o esperando.
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A la derecha:
- Dos niñas interactuando, quizá hablando o colaborando.
- El conjunto transmite una escena organizada, limpia y vigilada.
Interpretación
Lo más llamativo no es solo la enfermedad, sino el acompañamiento colectivo. El dibujo no muestra miedo ni caos, sino:
- Cuidado mutuo
- Rutina organizada
- Presencia adulta protectora
Esto encaja muy bien con lo que sabemos de estas colonias: no solo eran refugios, sino espacios donde se intentaba mantener cierta normalidad, disciplina e higiene en medio de la guerra.
Además, el hecho de que el niño o niña destaque el acto de “hacer compañía” sugiere que lo importante no era solo curar, sino no dejar sola a la persona enferma, algo muy significativo desde el punto de vista emocional.
En resumen, es un dibujo sencillo pero muy poderoso: muestra cómo, incluso en un contexto de guerra, los niños percibían y valoraban los gestos de cuidado, la convivencia y la solidaridad cotidiana.
Este segundo dibujo mantiene la misma línea temática, pero aquí el foco está aún más claro en la higiene y la disciplina cotidiana dentro de la colonia.
Lo que se ve
- En la parte superior se lee: “La vida en la Colonia”.
- Abajo: “Niños peinándose en el cuarto de aseo”.
La escena representa un cuarto de aseo colectivo:
- A la derecha hay lavabos, claramente dibujados con grifos.
- En el centro y hacia el fondo, varios niños están alineados mientras otros les peinan.
- Parece haber una figura algo más grande (posiblemente un niño mayor o un adulto) ayudando a uno más pequeño.
- A la izquierda, un niño aparece separado, quizá esperando su turno.
- Todo ocurre en un espacio limpio, con paredes alicatadas y suelo ordenado.
Interpretación
Este dibujo es muy interesante porque transmite varias ideas clave:
1. La higiene como prioridad
El acto de peinarse no es casual. En el contexto de las colonias infantiles durante la guerra, el control de:
- Piojos
- Enfermedades cutáneas
- Infecciones
Era fundamental. El dibujo refleja esa rutina sanitaria organizada.
2. Orden y disciplina
Los niños no aparecen jugando, sino formando una especie de fila o turno, lo que sugiere:
- Normas claras
- Supervisión
- Vida estructurada
Es casi una escena “institucional”, pero sin carga negativa.
3. Aprendizaje colectivo
No todos están siendo peinados por adultos; algunos parecen ayudarse entre ellos. Esto apunta a:
- Cooperación
- Aprendizaje de hábitos
- Responsabilidad compartida
4. Normalización de la vida
Al igual que en el dibujo anterior, no hay rastro directo de guerra. Lo que vemos es:
- Rutina
- Cuidado
- Convivencia
Es como si el niño quisiera mostrar: “así vivimos aquí”, más que “esto es la guerra”.
En conjunto con el anterior
Si lo comparas con el dibujo de la niña enferma, ambos forman casi un pequeño relato:
- Uno muestra el cuidado cuando alguien enferma
- Este muestra la prevención y la higiene diaria
Es decir, no solo sobrevivir, sino organizar la vida y cuidarse en comunidad.
En resumen, es un dibujo muy valioso porque convierte algo aparentemente simple (peinarse) en un reflejo profundo de cómo funcionaban estas colonias: espacios donde la infancia, incluso en guerra, seguía estructurada por el cuidado, la disciplina y la convivencia.

Este tercer dibujo completa muy bien la serie, y de hecho aporta una visión aún más detallada del espacio de higiene dentro de la colonia, en este caso centrado en las niñas.
Lo que se ve
- Arriba aparece de nuevo el título: “La vida en la Colonia”.
- Abajo: “Nenas en el cuarto de aseo”.
La escena está claramente dividida en dos zonas:
1. Zona de interacción (izquierda)
- Dos figuras (probablemente niñas, o una niña y una adulta) están hablando o ayudándose.
- Parece un momento más social o previo al aseo.
2. Zona de higiene (centro y derecha)
Aquí el dibujo se vuelve muy descriptivo:
- Bañera claramente representada.
- Varias niñas lavándose en lavabos.
- Una figura parece estar siendo ayudada a lavarse.
- Otra escena muestra a una niña siendo atendida (quizá secándose o recibiendo cuidados).
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Se incluyen detalles como:
- Espejo
- Grifos
- Recipientes
- Suelo y paredes alicatadas
Todo está ordenado en una especie de secuencia de acciones, casi como si el dibujo explicara paso a paso la rutina.
Interpretación
Este dibujo es especialmente interesante por varias razones:
1. Visión “didáctica”
No es solo una escena: parece casi un esquema de cómo funciona el aseo:
- Entrar
- Lavarse
- Ser ayudado
- Continuar
Es como si la niña que dibuja estuviera mostrando cómo se organiza ese espacio.
2. Importancia del cuerpo y la limpieza
A diferencia de los otros dibujos, aquí el protagonismo es total del:
- Lavado
- Cuidado físico
- Higiene
Esto refuerza la idea de que en estas colonias la salud era una prioridad absoluta.
3. Presencia del cuidado colectivo
No es una actividad individual:
- Unas ayudan a otras
- Hay supervisión
- Hay cercanía
Se percibe una comunidad donde el cuidado es compartido.
4. Diferenciación por género
Este dibujo, junto al anterior de los niños, sugiere una separación de espacios:
- Niños → peinándose
- Niñas → lavándose
Esto también refleja cómo se organizaban estas colonias en términos prácticos y sociales.
En relación con los otros dibujos: Si los juntamos, aparece una narrativa muy clara:
- Prevención → peinarse (control de piojos)
- Higiene → lavarse (este dibujo)
- Cuidado → atender a la enferma
Es casi un “sistema de salud” visto por los niños.
Conclusión
Este dibujo es especialmente valioso porque no solo representa una escena, sino una rutina estructurada de cuidado corporal. A través de trazos sencillos, transmite orden, atención y comunidad.
Este cuarto dibujo cambia bastante el tono respecto a los anteriores, y es especialmente interesante porque introduce algo que hasta ahora no habíamos visto claramente: el ocio, la lectura y el contacto con la naturaleza.
Lo que se ve
Aunque no hay subtítulo visible en la imagen que has enviado, la escena es bastante clara:
- Varias niñas están sentadas leyendo, algunas en sillas y otras directamente en el suelo.
- Todas sostienen lo que parecen libros o cuadernos.
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El espacio es exterior:
- Hay árboles dibujados con bastante protagonismo.
- El suelo está lleno de flores, repetidas de forma casi decorativa.
-
Las figuras están dispersas, no en fila ni en actividad dirigida rígidamente
Interpretación
Este dibujo aporta una dimensión nueva a la serie:
1. El tiempo libre y la educación
Aquí no vemos higiene ni enfermedad, sino:
- Lectura
- Calma
- Concentración
Esto sugiere que en la colonia también había momentos dedicados a:
- Aprender
- Leer
- Desarrollar hábitos culturales
No es solo supervivencia: es educación en medio del conflicto.
2. La naturaleza como espacio seguro.
A diferencia de los otros dibujos (interiores), aquí todo ocurre fuera:
- Arboles
- Flores
- Espacio abierto
Esto puede interpretarse como:
- Un entorno más libre
- Una sensación de tranquilidad
- Incluso una idealización del espacio (muchas flores, ordenadas, casi simbólicas)
3. Una atmósfera de calma
Es probablemente el dibujo más “pacífico” de todos:
- No hay filas ni supervisión evidente
- Las figuras están relajadas
- Algunas posturas son casi de descanso
Transmite una idea muy potente: la posibilidad de normalidad dentro de la guerra.
4. Expresión más libre
A diferencia de los otros dibujos (más “funcionales”), este tiene un componente más expresivo:
- Repetición de flores → casi decorativa
- Disposición de las figuras → menos rígida
- Más atención al entorno que a la acción
Aquí el niño o niña no solo documenta, también imagina o embellece.
En relación con los anteriores
Si juntamos los cuatro dibujos, aparece una visión muy completa de la vida en la colonia:
- Higiene (lavarse)
- Cuidado corporal (peinarse)
- Atención a la enfermedad
- Educación y ocio (este dibujo)
Es decir, no solo sobrevivir, sino vivir con cierta estructura:
- Cuerpo
- Salud
- Comunidad
- Aprendizaje
Conclusión
Este dibujo es especialmente valioso porque rompe la idea de la colonia como un espacio únicamente asistencial. Aquí aparece como un lugar donde también hay:
- Tiempo para leer
- Contacto con la naturaleza
- Momentos de tranquilidad
Y eso dice mucho: incluso en un contexto de guerra, estos niños no solo recuerdan el miedo o la necesidad, sino también los momentos de calma, aprendizaje y belleza.
Agradecimientos
Quiero expresar mi agradecimiento por la colaboración, la rapidez y la amabilidad recibidas durante el proceso de documentación de este trabajo.
En particular, a Shelley Hayreh, Curator of Avery Drawings & Archives en la Avery Architectural and Fine Arts Library de la Columbia University, y a Jennifer Helminski, del área de Drawings & Archives de la misma institución, por su disposición y facilidades para acceder a la información y a los fondos.
Su ayuda ha sido fundamental para poder reconstruir y compartir estas historias.
Fuentes:
-
Columbia University Libraries – Children Draw the War
https://exhibitions.library.columbia.edu/exhibits/show/children/collection -
Satué Oliván, Enrique (2019). “Las vueltas que dio el dibujo”
Publicado en Magisterio y Memoria
https://wp.catedu.es/magisterioymemoria?s=estadilla




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