El expediente que continuó salvando las encinas de la Carrodilla en 1936

 


    Cuando pensamos en la protección del medio natural solemos creer que es una preocupación relativamente reciente. Sin embargo, las actas municipales de Estadilla demuestran que hace casi un siglo el Ayuntamiento ya dedicaba tiempo y esfuerzo a impedir la tala de árboles cuando consideraba que podía incumplir la legislación vigente.

    A finales de 1935 la Corporación había intervenido para paralizar la tala de carrascas o encinas en los montes de la Sociedad de la Carrodilla, recordando que existía una normativa estatal que impedía cortar este tipo de árboles sin las autorizaciones correspondientes. Aquella decisión no quedó en un simple acuerdo de un día. El asunto siguió tramitándose durante los meses siguientes.

    Así lo demuestra la sesión extraordinaria celebrada el 5 de marzo de 1936, en la que el secretario dio cuenta de las actuaciones que se estaban realizando. El acta recoge textualmente:

«Se da cuenta de las diligencias practicadas en expediente que se instruye al efecto sobre tala de encinas en la Sierra o monte de Mentirosa de la Sociedad de la Carrodilla.»

    Aunque la anotación es breve, resulta muy reveladora. Significa que el Ayuntamiento no había archivado el asunto después de la primera denuncia, sino que había abierto un expediente administrativo, continuando con la práctica de diligencias para esclarecer los hechos y aplicar la normativa correspondiente.

    La expresión «diligencias practicadas» indica que se estaban realizando actuaciones oficiales dentro del procedimiento. En la administración de la época esto podía comprender comunicaciones, informes, comprobaciones sobre el terreno o cualquier otra actuación necesaria antes de adoptar una resolución definitiva.

    Este documento también permite comprender cómo funcionaba la administración municipal durante la década de 1930. Las decisiones importantes no terminaban con un acuerdo plenario. Cuando un asunto requería investigación o comprobaciones, se abría un expediente que seguía su curso durante semanas o incluso meses, informándose periódicamente al Ayuntamiento del estado de su tramitación.

    En este caso, el objetivo era determinar si la tala proyectada en el monte de Mentirosa, perteneciente a la Sociedad de la Carrodilla, se ajustaba a la legislación forestal vigente o debía impedirse.

    La continuidad del expediente confirma además que la defensa de aquellas encinas no fue una reacción improvisada. El Ayuntamiento mantuvo una vigilancia constante sobre el asunto y continuó aplicando las disposiciones legales que protegían este tipo de arbolado.

    Vista desde la actualidad, esta documentación posee un gran valor histórico. Nos demuestra que la preocupación por conservar determinados árboles existía mucho antes de que aparecieran las modernas leyes de protección ambiental. En Estadilla, en los primeros meses de 1936, la Corporación Municipal seguía dedicando parte de sus sesiones a supervisar un expediente cuyo único objetivo era evitar una tala que consideraba contraria a la normativa.

    Gracias a estas actas sabemos que la historia de las encinas de la Carrodilla no terminó con el acuerdo de diciembre de 1935. Al contrario, el procedimiento continuó vivo durante los primeros meses de 1936, dejando constancia del interés del Ayuntamiento por hacer cumplir la legislación forestal y preservar un patrimonio natural que, afortunadamente, aún hoy forma parte del paisaje de Estadilla.

Fuente: Acta de la sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Estadilla de 5 de marzo de 1936

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