La iglesia que se vino abajo: 27 días entre un proyecto de reconstrucción y el hundimiento de su cubierta
Hay historias que aparecen en los documentos casi sin avisar. Una de ellas se encuentra en las actas municipales de Estadilla de 1945. En apenas unas semanas, la documentación pasa de hablar de un proyecto para reconstruir la iglesia a dejar constancia del hundimiento de su cubierta, de la caída de una pared y del peligro que todavía representaban otras partes del edificio.
Y quizá lo más llamativo sea precisamente lo que no encontramos escrito: en el acta del 19 de agosto de 1945, cuando el Ayuntamiento trata el proyecto de reconstrucción de la iglesia, no aparece ninguna advertencia expresa sobre un peligro inmediato de derrumbe
La historia comienza el 19 de agosto de 1945. Ese día se celebra una sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Estadilla. En ella se da cuenta de un asunto que ya habla de la iglesia del pueblo: había sido recibido un proyecto de reconstrucción de la iglesia, redactado por un arquitecto de la Dirección General de Regiones Devastadas. El Ayuntamiento debía estudiar la manera de colaborar en aquella reconstrucción.
Pero el Ayuntamiento tenía un problema: no disponía de recursos económicos suficientes para afrontar una obra de semejante envergadura. Por eso se plantea que su colaboración no fuera necesariamente mediante una gran aportación económica, sino mediante los medios que estuvieran a su alcance: prestación personal, transporte y otros recursos municipales.
Es un detalle que puede pasar desapercibido, pero revela que la reconstrucción no era una actuación particular: en ella estaban implicados el Ayuntamiento de Estadilla y la Dirección General de Regiones Devastadas Y, sin embargo, en aquella sesión del 19 de agosto no encontramos descrito el peligro inmediato de un derrumbe.
No sabemos por estas actas si la iglesia presentaba grietas, problemas estructurales u otros daños que hubieran llevado a redactar el proyecto. Los documentos que tenemos no permiten afirmarlo. Lo único seguro es que el proyecto de reconstrucción ya existía.
Y entonces llega septiembre.
15 de septiembre: la cubierta se hunde
El cambio es extraordinario.
En la sesión ordinaria del 15 de septiembre de 1945, apenas 27 días después de aquella sesión extraordinaria, el Ayuntamiento se encuentra ya ante una situación completamente distinta.
El acta deja constancia de que se había producido el hundimiento de la cubierta de la Iglesia y que, como consecuencia, había caído una pared de la Iglesia Parroquial.
La documentación municipal ya no habla únicamente de reconstrucción como un proyecto que se prepara para el futuro. Ahora hay que enfrentarse a las consecuencias de lo ocurrido.
Se habla de los trabajos necesarios para la reconstrucción y también de los materiales relacionados con la parte que había caído. Además, el Ayuntamiento acuerda realizar gestiones con el arquitecto para estudiar la posibilidad de modificar el proyecto de reconstrucción de la iglesia.
Este último detalle es especialmente interesante.
El acta recoge esta decisión precisamente cuando ya se había producido el hundimiento de la cubierta y la caída de una pared. Y al día siguiente todavía había peligro
Pero la historia no termina con el derrumbe.
Al día siguiente, 16 de septiembre de 1945, vuelve a reunirse el Ayuntamiento.
Y aparece otro dato que nos permite comprender la gravedad de la situación.
Todavía quedaba una pared de la iglesia que ofrecía peligro. El Ayuntamiento acuerda actuar sobre ella, incluyendo su derribo y las actuaciones necesarias para dejar limpia la calle.
Es decir, el proceso fue algo más que un simple desprendimiento.
Primero se había producido el hundimiento de la cubierta.
Después había caído una pared de la Iglesia Parroquial.
Y al día siguiente todavía existía otra pared que amenazaba con causar problemas y que debía ser derribada.
Todo esto sucede en un intervalo de apenas unas semanas desde aquella sesión de agosto en la que el Ayuntamiento trataba el proyecto de reconstrucción.
¿Nadie vio venir el derrumbe?.
No podemos saberlo a partir de estas actas. Y precisamente ahí está una de las incógnitas de esta historia.
Aquí es donde la historia se vuelve especialmente interesante, pero también donde debemos ser rigurosos.
Las actas que hemos localizado no permiten afirmar que nadie se diera cuenta del peligro.
Tampoco podemos afirmar que la iglesia estuviera aparentemente en perfecto estado el 19 de agosto.
Lo que sí podemos decir es algo mucho más preciso:
El acta del 19 de agosto habla de un proyecto de reconstrucción, pero no describe en ese momento una situación de peligro inmediato; menos de un mes después, el Ayuntamiento documenta el hundimiento de la cubierta y la caída de una pared.
Y esa diferencia resulta sorprendente.
¿Qué había ocurrido entre una fecha y otra?
¿El proyecto de reconstrucción respondía a daños que ya existían?
¿La iglesia llevaba tiempo necesitando una intervención?
¿El estado de la cubierta había empeorado rápidamente?
¿El hundimiento fue inesperado?
¿Existían informes técnicos que no quedaron reflejados en las actas municipales?
Son preguntas que las actas que hemos visto hasta ahora no responden.
Y precisamente por eso merece la pena seguir buscando.
Tres fechas que cambian la historia
19 de agosto de 1945
El Ayuntamiento estudia un proyecto de reconstrucción de la iglesia elaborado por un arquitecto de la Dirección General de Regiones Devastadas.
15 de septiembre de 1945
El acta deja constancia del hundimiento de la cubierta y de la caída de una pared de la Iglesia Parroquial.
16 de septiembre de 1945
Otra pared de la iglesia ofrece peligro y el Ayuntamiento acuerda intervenir y proceder a su derribo.
Libro de Actas del Ayuntamiento de Estadilla, 1945. Sesiones extraordinarias y ordinarias de 19 de agosto, 15 y 16 de septiembre de 1945. Archivo Municipal de Estadilla.

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