Cuando el turismo también empezó por mantener limpio el camino de la fuente

 


    

En una sesión municipal de Estadilla de 1963, una cuestión aparentemente sencilla nos permite descubrir una pequeña pero interesante historia sobre cómo empezaba a entenderse el turismo en nuestro pueblo. El Ayuntamiento había tenido conocimiento de una circular publicada en el Boletín Oficial de la Provincia sobre turismo y, a partir de aquella disposición, decidió adoptar unas primeras medidas concretas para mejorar uno de los lugares que podían tener interés para quienes visitaran la localidad.

    La respuesta municipal fue muy práctica. Como primera medida, se acordó proceder a la limpieza del camino de la fuente y, además, colocar allí un cartel prohibiendo echar basura. Puede parecer una actuación pequeña vista desde nuestros días, pero el contenido del acuerdo resulta significativo: la limpieza y el cuidado de los espacios públicos comenzaban a considerarse también parte de la imagen que un lugar debía ofrecer al visitante.

    No se trataba solamente de tener un camino transitable. Había que mantenerlo limpio y evitar que se convirtiera en un lugar donde se arrojaran desperdicios. El Ayuntamiento entendía que aquella era una medida necesaria para cumplir con las disposiciones relacionadas con el turismo y, al mismo tiempo, para conservar en mejores condiciones un espacio de la localidad.

    La expresión que aparece en el acta resulta especialmente significativa al calificar aquella disposición como «tan acertada». El Ayuntamiento no se limitó, por tanto, a dejar constancia de haber recibido la circular, sino que decidió llevarla a la práctica mediante actuaciones muy concretas: limpiar el camino y advertir a los vecinos que estaba prohibido echar basura en aquel lugar.

    Hoy puede parecernos algo elemental colocar un cartel pidiendo que no se ensucie un espacio público. Sin embargo, este documento nos muestra que hace más de sesenta años ya existía una preocupación municipal por la limpieza, la conservación y la imagen de determinados lugares de Estadilla de cara al turismo. Y lo interesante es que esa preocupación quedó recogida por escrito en las actas del Ayuntamiento.

    La medida también nos permite imaginar aquel camino de la fuente en los años sesenta. Antes de señales, papeleras y campañas modernas de concienciación, una de las herramientas de las que disponía el Ayuntamiento era mucho más sencilla: limpiar el lugar y colocar un cartel que recordara a todos que allí no debía arrojarse basura.

    No sabemos, por este documento, cuántos visitantes recibía entonces Estadilla ni si aquella fuente constituía un destino turístico importante. Tampoco debemos atribuirle al acta más de lo que dice. Lo que sí sabemos es que el Ayuntamiento relacionó expresamente aquellas actuaciones con una circular sobre turismo y consideró necesario actuar sobre el camino de la fuente.

    Es un pequeño detalle, pero precisamente estos pequeños detalles son los que permiten reconstruir cómo iba cambiando nuestro pueblo. El turismo no siempre comienza con grandes obras, hoteles o grandes campañas. A veces comienza con algo mucho más sencillo: un camino que hay que limpiar y un cartel que recuerda que la basura no debe terminar en el lugar que queremos mostrar a quienes nos visitan.

Fuente documental: Archivo Municipal de Estadilla, Libro de Actas del Ayuntamiento, sesión de 24 de marzo de 1963

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