Estadilla en 1908: sus gentes, sus oficios y un curioso negocio

 La imagen que acompaña esta publicación ha sido creada con inteligencia artificial con fines ilustrativos. No es una fotografía histórica de la tienda de Cleto.

    En 1908, Estadilla tenía 1.732 habitantes y contaba con un carruaje diario a Monzón. Así lo recoge la Guía de la provincia de Huesca, una publicación que nos permite conocer cómo era nuestro pueblo a comienzos del siglo XX y recuperar los nombres de quienes desempeñaban cargos públicos, ejercían distintos oficios o regentaban establecimientos comerciales.

    Uno de los nombres que más llama la atención es el de Cleto Torrodellas, a quien recordamos por su faceta de poeta y que también ejercía el oficio de herrero. Pero hay un detalle especialmente curioso: la guía lo incluye asimismo en el apartado de loza y porcelana. Por tanto, además de trabajar el hierro y cultivar la poesía, Cleto Torrodellas tenía también un negocio dedicado a estos productos. Un dato que merece la pena rescatar y que nos permite descubrir una faceta menos conocida de este estadillano.

    En cuanto a los cargos públicos, el alcalde era D. Matías Badía; el secretario del Ayuntamiento, D. Ramón Plana; el juez, D. Manuel Barber, y el fiscal, D. Ángel Bardají. En la Iglesia encontramos a D. Antonio Frago, párroco, y a D. Nicolás Giménez, coadjutor. Los maestros eran D. Romualdo López y D.ª Bernardina Naval, mientras que D. Mariano Peirón se ocupaba del servicio de correos.

    Y estos eran los comercios y oficios que se encontraban en Estadilla en 1908: alpargaterías de José Domec, Pascual Mencerreg y la viuda de J. Puso; barbería de Ramón Domec; cafés de Manuel Belloc y José Naval; carnicerías de Manuel Belloc y Genaro Amat; carpinterías de Antonio Abad y Romualdo Badía; comercios de comestibles de Antonio Cemoli, Francisco Fuentes, Genaro Amat, Mercedes Subías y la viuda de R. Ardanuy; farmacia de Calixto Alós; herrerías de Antonio Buil, Cleto Torrodellas, Fermín Quintilla, Pablo Quintilla y Santiago Puyol; médicos Francisco Viladrich y Manuel Cardiel; sastrería de José Monclús; tejidos de Joaquín Lacort; veterinario José Mur; y zapatería de Joaquín Lázaro. En el apartado de propietarios aparecen Antonio Chía, Carlota Eschendero y Cristina Cabrera.

    Recuperar estos nombres es una forma de recordar a quienes dieron vida a Estadilla hace más de un siglo. Y, entre todos ellos, el caso de Cleto Torrodellas nos deja una pequeña sorpresa: un poeta que trabajaba como herrero y que, además, comerciaba con loza y porcelana.

Fuente: Guía de la provincia de Huesca, 1908. Biblioteca Nacional de España

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL ENTIERRO DE BERNABÉ ROMEO

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL QUE NOS ALEGRA LAS HISTORIAS

UN MUERTO EN PALOMERA