Bernabé Romeo, el estadillano que participó en la Exposición de Bellas Artes de Madrid de 1897

 


    En 1897, Madrid acogió una nueva Exposición General de Bellas Artes, un certamen en el que participaron artistas de distintas disciplinas y trayectorias. Entre los nombres recogidos en su catálogo oficial encontramos uno que nos lleva directamente a Estadilla: Bernabé Romeo Belloc, natural de nuestra localidad. Pero esta exposición nos reserva más de una curiosidad, porque en ella también encontramos nombres como Joaquín Sorolla y Pablo Picasso, y su historia nos lleva hasta un propio familiar mío, Alberto González Gutiérrez, vidriero de la catedral de León.

La obra que presentó Bernabé Romeo

    El catálogo de la exposición recoge, con el número 933, una obra titulada La vida y la muerte de D. Bernardino Montañés, de 45 centímetros de alto por 31 de ancho. Junto al nombre de Bernabé Romeo Belloc se indica que era natural de Estadilla, provincia de Huesca.

    Sin embargo, hay una cuestión que todavía no hemos podido resolver: ¿pintó Bernabé Romeo esta obra o presentó un cuadro relacionado con Bernardino Montañés? El título del catálogo no permite determinarlo. Tampoco sabemos si la pieza se conserva actualmente en algún museo o colección particular.

    Para aclarar estas dudas será necesario localizar nuevas referencias en la prensa de la época, otros catálogos o documentación relacionada con la exposición. Por ahora, podemos afirmar que el nombre de Bernabé Romeo y el título de la obra aparecen en el catálogo oficial, pero no debemos dar por demostrada una autoría que todavía está pendiente de investigación.

En la misma exposición que Joaquín Sorolla

    Entre los artistas que participaron en aquella edición se encontraba Joaquín Sorolla, que presentó varias obras. El catálogo recoge, entre otras, Una investigación, de 1,76 metros de alto por 2,10 de ancho, y El cabo de San Antonio, de 70 centímetros de alto por 90 de ancho.

    Sorolla ya había obtenido importantes reconocimientos en exposiciones nacionales e internacionales. Su presencia nos permite situar el certamen en el panorama artístico de finales del siglo XIX y comprender el interés de encontrar allí el nombre de un vecino de Estadilla.

    Otro nombre destacado relacionado con aquella exposición es el de Pablo Picasso, que presentó Ciencia y caridad, una obra realizada en 1897. En ella aparece un médico atendiendo a una mujer enferma, acompañada por una religiosa y un niño.

    La coincidencia de estos nombres en una misma exposición no significa necesariamente que Bernabé Romeo llegara a conocer personalmente a Sorolla o a Picasso. Lo que sí podemos afirmar es que su obra quedó registrada en un certamen en el que participaron artistas de distintas generaciones y trayectorias.

¿Qué normas había para participar en la exposición?

    La exposición contaba con un reglamento oficial, aprobado por Real Decreto de 18 de marzo de 1897 y publicado en la Gaceta de Madrid el 21 de marzo de aquel año. Este documento resulta especialmente interesante porque nos ayuda a formular nuevas preguntas sobre las obras presentadas y sus autores.

    El artículo 12 exigía declarar los datos de las obras, incluido el nombre y los apellidos del autor, el título, la descripción y las dimensiones. El artículo 13 establecía restricciones para determinadas obras, entre ellas las copias, aunque contemplaba excepciones para reproducciones realizadas mediante técnicas o materiales diferentes.

    Estas disposiciones nos llevan de nuevo a la obra de Bernabé Romeo. Si el reglamento exigía identificar al autor, ¿cómo se registró La vida y la muerte de D. Bernardino Montañés? ¿Era una obra pintada por el propio Bernabé o se presentó una composición de otro artista? La normativa no permite resolver por sí sola estas preguntas, pero nos proporciona una base para seguir investigando.

    El reglamento también contemplaba las vidrieras entre las disciplinas artísticas admitidas. Este detalle resulta importante para entender otra historia vinculada a aquella exposición.

Alberto González Gutiérrez, vidriero de la catedral de León

    Esta exposición tiene, además, un significado especial para mí, porque mi bisabuelo, Alberto González Gutiérrez, fue vidriero de la catedral de León y, según la información conservada por mi familia, participó en la Exposición de Bellas Artes de Madrid de 1897.

    De acuerdo con ese testimonio familiar, presentó vidrieras auténticas de la catedral leonesa y copias realizadas a partir de ellas. Según la misma información, resultaba imposible distinguir unas de otras y recibió por ello una Medalla de Oro.

    Sin embargo, en la referencia documental que hemos consultado no aparece su nombre, mientras que sí figura Juan Bautista Lázaro, director de los talleres de vidrieras. Quien consulte únicamente esa referencia podría pensar que Alberto González no estuvo presente. Pero la ausencia de su nombre en una relación de participantes no demuestra, por sí sola, que no participara.

    El reglamento de 1897 abre una vía interesante para continuar la investigación. Si las vidrieras estaban admitidas en el certamen y existían condiciones específicas para las reproducciones, conviene averiguar cómo se inscribieron las piezas presentadas, quién figuró como autor o responsable y a quién se concedió oficialmente la medalla.

    Para resolverlo, sería necesario localizar la inscripción original, las actas del jurado o la documentación relativa a los premios. Hasta entonces, la participación de mi bisabuelo y la concesión de la Medalla de Oro forman parte de la información transmitida por la familia, pendiente de una corroboración documental más precisa.

Una investigación que sigue abierta

    La Exposición General de Bellas Artes de 1897 nos deja varias preguntas. ¿Quién pintó realmente La vida y la muerte de D. Bernardino Montañés ? ¿Qué fue de la obra presentada por Bernabé Romeo? ¿Cómo se registraron las vidrieras relacionadas con Alberto González Gutiérrez y qué documentación permitiría aclarar la concesión de la Medalla de Oro?

    A veces, un catálogo antiguo nos descubre un nombre que había quedado olvidado. Otras veces, la memoria familiar nos recuerda que los documentos conservados no siempre cuentan toda la historia.

    En este caso, una exposición celebrada en Madrid hace más de un siglo nos permite recuperar la presencia de un estadillano en el panorama artístico de su tiempo y, al mismo tiempo, investigar una historia vinculada a mi propia familia.

    La historia no termina cuando encontramos un documento: a veces, es precisamente entonces cuando comienza la investigación.

Fuentes y referencias

  • Catálogo de la Exposición General de Bellas Artes de 1897, entrada n.º 933, correspondiente a Bernabé Romeo, y apartado dedicado a Joaquín Sorolla.

  • Reglamento para las Exposiciones generales de Bellas Artes, aprobado por Real Decreto de 18 de marzo de 1897 y publicado en la Gaceta de Madrid del 21 de marzo de 1897, especialmente los artículos 12 y 13.

  • Testimonio e información familiar sobre Alberto González Gutiérrez, vidriero de la catedral de León.

Catálogo de la exposición: https://ddd.uab.cat/record/191292/

Reglamento oficial de 1897: https://www.boe.es/diario_gazeta/comun/pdf.php?do=1&p=1897%2F03%2F21%2Fpdfs%2FGMD-1897-80.pdf

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