Un pastor encarcelado en el castillo de Estadilla en 1608

 



Entre los numerosos privilegios, pleitos y escrituras conservados sobre la antigua Baronía de Castro aparece una noticia breve, casi perdida entre centenares de referencias archivísticas, que permite asomarse a la vida cotidiana de la villa de Estadilla a comienzos del siglo XVII.

La referencia procede de un inventario de documentos conservados en el archivo señorial y describe un hecho ocurrido el 7 de marzo de 1608. En ella se recoge un auto en el que Sebastián Villar, Justicia del lugar de Estadilla, informó de que, por orden del señor Martín de Espés, había sido detenido un pastor llamado Miguel Buerán.

La noticia añade que Miguel Buerán había sido apresado por "talas y quemas" y que fue conducido a Estadilla, "al castillo y cárcel de ella", donde quedó bajo custodia del carcelero.

La importancia de esta breve anotación va mucho más allá de la suerte del pastor. El documento constituye una prueba directa de que el castillo de Estadilla no era únicamente una fortaleza o residencia señorial, sino que seguía desempeñando funciones judiciales y penitenciarias a comienzos del siglo XVII.

    La documentación medieval y moderna suele hablar de castillos, jurisdicciones, privilegios y derechos señoriales, pero rara vez permite observar de forma tan concreta el funcionamiento de la justicia local. En este caso aparecen reunidos varios elementos: un acusado con nombre y oficio conocidos, una autoridad judicial que ordena su detención, un motivo concreto para el arresto y un lugar preciso de encarcelamiento.

    El texto conserva incluso una expresión de gran valor histórico: "castillo y cárcel de ella". Gracias a esas pocas palabras sabemos que la prisión formaba parte de la estructura del castillo o se encontraba vinculada directamente a él. No se trata de una interpretación posterior ni de una tradición oral, sino de una referencia documental incluida en un expediente de la propia época.

    Nada más sabemos de Miguel Buerán. El inventario no explica cuál fue el desenlace de la causa ni la pena que pudo imponérsele. Tampoco detalla la naturaleza exacta de las talas y quemas que motivaron su arresto. Sin embargo, su nombre ha llegado hasta nosotros porque quedó registrado en un documento administrativo elaborado hace más de cuatro siglos.

    Paradójicamente, mientras los grandes señores de la Casa de Castro y de Aitona llenan páginas enteras de genealogías, herencias y litigios, uno de los testimonios más vivos conservados sobre el castillo de Estadilla es el de un pastor anónimo para la historia, detenido y encerrado entre sus muros en marzo de 1608.


Fuente: FamilySearch, colección digital de documentos de la Casa de Castro y Baronía de Estadilla. Inventario de papeles presentados en la Audiencia procedentes de Estadilla, Legajo 7.º, fol. 356. Referencia a un auto de 7 de marzo de 1608 sobre Miguel Buerán, pastor.

Comentarios