Cuando una habitación podía venderse por separado en la Calle Mayor de Estadilla
Hoy resulta difícil imaginar que alguien compre únicamente una habitación de una vivienda. Sin embargo, a comienzos del siglo XIX era una operación perfectamente legal, y una escritura notarial conservada nos permite conocer uno de estos casos ocurrido en la Calle Mayor de Estadilla.
El 10 de marzo de 1813, José
Torrodellas y Josefa Vidal, matrimonio vecino de Estadilla que en ese momento
se encontraba en Fonz, otorgaron una escritura de compraventa a favor de Doña
Gerónima López, viuda de Don Francisco Morell de Solanilla.
Lo verdaderamente llamativo del
documento es que no se vendía una casa completa, sino una parte perfectamente
delimitada de ella. La escritura describe con detalle lo transmitido: una
porción de la vivienda que comprendía una habitación, una alcoba nueva, un
cuarto nuevo y el paso o acceso hacia la Calle Mayor.
También se indican los linderos
de la propiedad, que confrontaba con otras dependencias de la propia
compradora, con el resto de la casa, con la Calle Mayor y con las casas de Don
Nicolás Coll. Gracias a esta descripción es posible imaginar una vivienda
dividida entre distintos propietarios, una situación mucho más habitual de lo
que hoy podría parecer.
El precio convenido fue de cuarenta
libras jaquesas, cantidad que los vendedores declararon haber recibido en el
mismo acto de la firma. Como era costumbre en las escrituras de la época, el
documento incluía las habituales cláusulas de garantía mediante las cuales los
vendedores respondían de la legitimidad de la venta y aseguraban que la
propiedad quedaba libre de cargas y de cualquier posible reclamación futura.
Más allá del aspecto económico,
esta escritura ofrece una interesante visión de cómo evolucionaban las
viviendas de Estadilla a comienzos del siglo XIX. Las casas no siempre
permanecían intactas generación tras generación. Con frecuencia se dividían, se
segregaban habitaciones, se construían nuevos cuartos o se transmitían
únicamente determinadas dependencias, siempre dejando perfectamente definidos
los accesos y los derechos de paso para evitar futuros conflictos entre
vecinos.
Este documento constituye también
un pequeño testimonio de la antigua Calle Mayor de Estadilla, una vía donde las
viviendas compartían muros, patios, accesos y espacios comunes. Gracias a este
tipo de escrituras notariales podemos conocer cómo se organizaba el caserío de
la villa hace más de doscientos años y comprobar que la propiedad de una vivienda
era mucho más compleja y flexible de lo que podríamos imaginar en la
actualidad.
Fuentes
- Escritura
de compraventa otorgada el 10 de marzo de 1813, por la que José
Torrodellas y Josefa Vidal venden a Doña Gerónima López, viuda
de Don Francisco Morell de Solanilla, una parte de una vivienda
situada en la Calle Mayor de Estadilla, ante el notario José
León Valero

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