sábado, 31 de enero de 2026

Manuel Ferrando y la defensa del viñedo en Estadilla

 

Manuel Ferrando 

y la defensa del viñedo en Estadilla


    A comienzos del siglo XX, la filoxera representó una de las mayores amenazas para la agricultura aragonesa y, en particular, para los municipios donde el viñedo constituía una base esencial de la economía local. En Estadilla, esta crisis encontró una respuesta temprana y comprometida en la figura de don Manuel Ferrando, agricultor y alcalde de la villa, cuya actuación revela un profundo conocimiento de la tierra y una clara preocupación por el futuro del cultivo de la vid.

    La implicación de Manuel Ferrando en los problemas vitícolas queda documentada ya en la primavera de 1902. El 6 de mayo de ese año, el Heraldo de Aragón recogía una consulta formulada por Ferrando desde Estadilla en el consultorio agrícola de Falez, Agelet y Compañía, en la que solicitaba asesoramiento técnico sobre la conveniencia de plantar vid americana o cepas híbridas para la reconstitución del viñedo tras la filoxera. El informe que recibió, firmado por Santiago Corella, analizaba con detalle la composición silíceo-calcárea de las tierras y exponía, con referencias a la experiencia francesa y catalana, las limitaciones del injerto sobre vid americana, sus elevados costes, la aparición de enfermedades criptogámicas y el progresivo agotamiento de las cepas. La respuesta, dirigida a una persona descrita como “discreta y culta”, muestra que Ferrando era considerado un interlocutor informado y respetado en los círculos técnicos agrarios.

    Pocos meses después, su papel fue aún más decisivo desde el ámbito institucional. El Diario de Huesca del 17 de octubre de 1902 informaba de que el alcalde de Estadilla, Manuel Ferrando, había remitido al Gobernador Civil de la provincia varias cepas sospechosas de estar afectadas por filoxera para su reconocimiento oficial por el Servicio Agronómico. A raíz de esta iniciativa, se ordenó una inspección técnica del término municipal, realizada por un ayudante del Ingeniero Agrónomo provincial. El resultado fue concluyente: todo el viñedo de Estadilla se hallaba afectado por la plaga, constatándose que llevaba ya dos o tres años causando graves estragos. La actuación de Ferrando permitió que la situación fuera conocida oficialmente por la autoridad provincial, paso imprescindible para que los viticultores pudieran aspirar a la declaración formal de filoxera y acometer la replantación de los viñedos con vides resistentes.

    La preocupación de Manuel Ferrando por la agricultura y la viticultura no se limitó a los años de la crisis inicial. En 1906, el Heraldo de Aragón volvía a mencionarlo con motivo de la inauguración de la escuela práctica de injertadores en la Granja agrícola. En la crónica publicada el 18 de abril, Ferrando aparece entre los propietarios y agricultores que asistieron a las sesiones prácticas, junto a viticultores de distintos puntos de la provincia, lo que confirma su interés continuado por la formación técnica y la aplicación de nuevos métodos para la reconstrucción del viñedo.



   El recorrido de estas noticias permite trazar el perfil de Manuel Ferrando como una figura clave en la historia agraria de Estadilla: un hombre profundamente vinculado a la tierra, atento a los avances científicos de su tiempo y consciente de la importancia de actuar tanto desde la responsabilidad pública como desde el compromiso personal con el campo. Su labor refleja una forma moderna y anticipada de afrontar las crisis agrícolas, basada en el conocimiento, la cooperación y la defensa del interés colectivo.






Fuentes: Heraldo de Aragón (6 de mayo de 1902 y 18 de abril de 1906), Diario de Huesca (17 de octubre de 1902).

Imagen: idea del autor, realizada con ChatGPT

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