LA VUELTA DEL CORAZÓN DE SAN JOSÉ DE CALASANZ A ESTADILLA
Cuando en la historia de nuestra villa, además de los hechos, participan también los recuerdos de quienes los vivieron, todo se vuelve más cercano, más humano y más real. Gracias al testimonio de Juan Cequier Bardají podemos recordar hoy la llegada de las reliquias de San José de Calasanz a Estadilla, un acontecimiento que quedó grabado en la memoria de muchos vecinos.
El año 1949, seguramente en otoño, se vivió una jornada muy especial en el pueblo. Las reliquias de San José de Calasanz, que recorrían entonces distintos lugares de España, llegaron también a Estadilla para ser veneradas por sus habitantes.
Juan Cequier Bardají lo recordaba así:
“No puedo precisar la fecha con exactitud, pero sí tengo vivo en mi memoria el acontecimiento. Yo tenía 7 u 8 años, nacido en el 40. Fui escogido para recitar un poema, compuesto para la ocasión por Dña. Teresa Ramón, dedicado al insigne Santo.
Mis recuerdos infantiles reproducen fielmente imágenes del Portal del Sol rebosante de expectación y yo, por primera vez en mi vida, saludando a un Obispo, entonces el de Lérida —mi memoria conserva su nombre— Monseñor Aurelio del Pino Gómez, encabezando la comitiva, besando su grandioso y dorado anillo pastoral, como era costumbre establecida en la época”.
El lugar elegido para recitar el poema fue el balcón de la casa Melchoré, situado sobre lo que entonces era una pequeña capilla.
“Como anécdota, la barandilla era de mayor elevación que mi estatura… y se tuvo que habilitar un artilugio para que pudiera ser, además de oído, visto. Y así se hizo”.
Con el paso de los años, la vida profesional de Juan Cequier quedó además ligada durante décadas a la obra de San José de Calasanz. Gracias a ello pudo conocer mejor el motivo de aquella visita:
“He sabido que aquel día de otoño de 1949 fue para conmemorar el tricentenario de su desaparición (1648-1948); que las reliquias eran y son el corazón y la lengua incorruptos; que estaban y siguen actualmente estando en Roma, iglesia de San Pantaleón.
También que hace más de setenta años se llevaron a las principales ciudades de España, así como a todos los lugares donde había estado en vida y a todos los colegios e instituciones escolapias. En Estadilla, como es sabido, residió durante tres años”.
Durante aquella celebración, Juan Cequier recitó un poema dedicado al santo y del que todavía recuerda algunos versos:
“Señor, os vimos venir desde hermosas lontananzasy os fuimos a recibir.Y el corazón, al latircon ansia y deseo tanto,pidió a la aurora su encanto,que, uniéndose a nuestro coro,aclama con trompas de oro,al Patrón, al Sabio y al Santo”.
“(Continuaba, pero no consigo recordar más)”.
Juan Cequier Bardají
Si se desea conocer cómo fueron aquellas procesiones y recibimientos de las reliquias de San José de Calasanz en otros lugares de España, todavía pueden verse imágenes del NO-DO conservadas en la filmoteca de RTVE correspondientes a ciudades como Albacete, Madrid o Barcelona.
Su lema continúa siendo:
“Piedad y Letras”
Es decir, unir la fe cristiana y la cultura en la educación de la niñez y de la juventud


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