CURIOSIDADES DE LOS BAÑOS
EL POSIBLE MANANTIAL DESCONOCIDO
Todos hemos oído hablar alguna vez del manantial de los baños o del antiguo balneario de Estadilla, pero apenas se ha hablado de otros manantiales situados unos metros más arriba y que, según antiguos documentos, poseían las mismas propiedades minero-medicinales.
Una publicación de La Crónica (Diario de noticias y anuncios, año II, número 374, 23 de agosto de 1886), encontrada en la hemeroteca de prensahistorica.mcu, recogía la carta enviada por un bañista al director del periódico el día 20 de agosto de 1886 y decía así:
“A la izquierda del camino del pueblo de Estada y a un cuarto de legua de Estadilla, en la partida de Fuenteciellas, se encuentra un valle y en medio de él una barranca por donde serpentea un arroyuelo de agua dulce procedente de varios manantiales; en su declive izquierdo brotan dos fuentes minero-medicinales que se confunden con la que forman la fuente de estos baños que tan buenos resultados han dado a cuantos por preceptos facultativos hemos venido aquí”.
Posiblemente el uso de estas aguas fuera mucho más antiguo de lo que imaginamos, aunque debieron permanecer abandonadas o perdidas durante muchos años. Según distintas publicaciones, fue un labriego de la localidad llamado José Sarramona quien volvió a descubrirlas o, al menos, quien identificó nuevamente sus propiedades medicinales.
El descubrimiento del carácter curativo de estas aguas se atribuye precisamente a José Sarramona, descrito en algunos escritos como un hombre de “sagacidad poco común en su clase”. Entre los años 1857 y 1858 observó que aquellas aguas desprendían un olor semejante al de las famosas aguas de Caldas de Bohí. También comprobó que tenían un sabor parecido y dedujo que debían poseer propiedades similares.
El Diario de Huesca del 28 de agosto de 1880 recogía además una curiosa anécdota relacionada con el balneario:
“Un bañista que subía la empinada cuesta el otro día acompañado de un amigo, preguntaba a este al escuchar la gresca que armaban las mujeres en el lavadero:
— ¿Qué es esto?
— Es —contestó el interpelado— que disputan sobre si descienden de Wamba o de don Pelayo.
Voy a cerrar la carta, y veo que una sencilla mujer del pueblo reza delante de una fotografía.
Es la del labriego José Sarramona, descubridor de las aguas.
Lector, si vas a los baños de Estadilla, hazte amigo del tío Vigo”.
Con el paso del tiempo se ha conseguido recuperar la identidad de José Sarramona y del conocido “tío Vigo”, nombres unidos para siempre a la historia de las aguas medicinales de Estadilla
El libro o documento más antiguo encontrado hasta ahora que describe las aguas minerales de Estadilla fue escrito por el impresor José Gimeno y Oslaté, natural de Barbastro, quien publicó en 1863 una Memoria sobre las aguas minerales de la Villa de Estadilla.
Curiosamente, en Estadilla existe actualmente una travesía llamada Gimeno. Desconocemos si su nombre guarda relación con José Gimeno y Oslaté, aunque nos gustaría pensar que pudiera ser así.
Fuentes
- prensahistorica.mcu.es
- enciclopedia-aragonesa.com
- balneariosdearagon.es
- hemeroteca.diariodelaltoaragon.es

Muy interesante este artículo, desconocía estos detalles
ResponderEliminarEs un grupo de informadores de Estadilla con mucho afán y entusiasmo
Seguro que aprenderemos muchas cosas de nuestra villa con sus visitas y con este blogs